Un agente inmobiliario en México gana sobre todo por comisión: entre 3% y 6% del precio en una venta y alrededor de un mes de renta en un arrendamiento, que luego reparte con su inmobiliaria. Las vacantes con sueldo fijo rondan los $13.600 MXN mensuales según Indeed, pero el ingreso real depende de cuántas operaciones cierras.
La respuesta corta: depende mucho más de cuántas operaciones cierras que de un sueldo. La mayoría de los agentes inmobiliarios en México cobra por comisión, y esa comisión suele ser de entre 3% y 6% del valor de venta de la propiedad, o el equivalente a un mes de renta cuando se trata de un arrendamiento. De ahí sale una parte para la inmobiliaria o el broker y otra para el asesor que hizo el trabajo. Quien cierra dos ventas al mes vive muy bien; quien pasa tres meses sin cerrar no gana nada.
Para darte números concretos, juntamos lo que publican los portales de empleo, las guías de comisiones de las propias inmobiliarias y varios ejemplos de cálculo en pesos con propiedades realistas. Todas las cifras son aproximadas: en México la comisión no está fijada por ley y cada operación se negocia.
Según Indeed México, el sueldo promedio que anuncian las vacantes de agente inmobiliario ronda los $13.600 MXN al mes, con un rango típico que va de unos $7.200 a unos $25.600 MXN. Ese dato se calcula con alrededor de 3.000 salarios publicados en ofertas de empleo de los últimos tres años, y se actualiza con frecuencia, así que conviene revisarlo antes de tomar decisiones.
Hay que leer ese promedio con cuidado. Refleja lo que ofrecen las empresas que contratan con sueldo (desarrolladoras, áreas comerciales de constructoras, algunas franquicias), no lo que gana un asesor que trabaja solo a comisión. En Glassdoor los reportes de asesores muestran justamente esa mezcla: una base modesta y un componente variable que, en muchos casos, pesa más que el sueldo. Y en bolsas como OCC Mundial es habitual encontrar vacantes que anuncian un apoyo económico fijo "más comisiones".
En una compraventa, la comisión de la inmobiliaria suele estar entre el 3% y el 6% del precio de venta. Guías como la de Century 21 México o la de El Conta manejan rangos parecidos y llegan a hablar de hasta 7% en algunos casos. En las grandes ciudades, el 5% es una referencia muy común. Los porcentajes más altos se ven en propiedades de menor valor o en terrenos, que tardan más en venderse; en inmuebles caros, el porcentaje tiende a negociarse a la baja.
Dos detalles que cambian el número final. Primero, normalmente la paga el vendedor, con el dinero de la operación, y se pacta por escrito en el contrato de intermediación. Segundo, es un servicio profesional, así que causa IVA y, del lado del asesor, paga ISR. Lo que ves anunciado como "5%" no es lo que llega íntegro a tu bolsillo.
En arrendamiento, la referencia más extendida es un mes de renta por un contrato de un año. Algunas agencias cobran un porcentaje de la renta anual (que en la práctica da una cifra parecida) y, en contratos más largos o en inmuebles comerciales, se negocian esquemas distintos. Quién paga varía: en vivienda suele cubrirlo el propietario, aunque hay mercados donde se reparte con el inquilino. Por monto, una renta deja mucho menos que una venta, pero se cierra más rápido y con más frecuencia, por eso muchos asesores la usan para tener un ingreso más estable entre venta y venta.
Aquí está la parte que más confunde a quien empieza. La comisión total la cobra la inmobiliaria o el broker, y luego le paga al asesor un porcentaje. Según el modelo, el asesor se queda aproximadamente con entre 30% y 70% de esa comisión. Los esquemas más comunes son estos:
Ese último punto explica por qué las exclusivas valen tanto. Quien controla la propiedad suele quedarse con la mejor parte del reparto y no depende de que otro le preste inventario. Si quieres trabajar más ese lado del negocio, te dejamos una guía sobre cómo captar propiedades en exclusiva.
Para aterrizarlo, calculamos cuatro operaciones típicas. Son ejemplos con supuestos redondos, antes de impuestos y sin contar el IVA que se traslada al cliente:
| Operación | Comisión total | Reparto | Lo que recibe el asesor |
|---|---|---|---|
| Venta de departamento en CDMX de $4.200.000 al 5% | $210.000 | Asesor 50% de agencia | $105.000 |
| Venta de casa en Querétaro de $2.800.000 al 4%, compartida con otra inmobiliaria | $112.000 ($56.000 por lado) | Asesor 60% de su lado | $33.600 |
| Renta de departamento en Guadalajara de $16.000 al mes | $16.000 (un mes) | Asesor 50% de agencia | $8.000 |
| Venta de casa en Mérida de $3.200.000 al 5%, agente independiente | $160.000 | 100% para el agente | $160.000 menos sus costos |
Con esos números se entiende la variación enorme de ingresos. Un asesor en agencia que cierra una venta como la de CDMX cada tres meses y dos rentas al mes estaría promediando unos $51.000 MXN brutos mensuales ($105.000 entre tres, más $16.000 de rentas). Uno que cierra dos ventas al mes puede superar holgadamente los $150.000. Y alguien que recién empieza puede pasar sus primeros meses sin cobrar nada, porque entre el primer contacto, las visitas, el crédito y la firma ante notario una venta tarda semanas o meses en convertirse en comisión.
Si miras solo los sueldos anunciados, las diferencias entre ciudades son moderadas. En el desglose de Indeed aparecen, por ejemplo, Puebla, Guadalajara, Querétaro y Mérida con promedios por encima de la media nacional, alrededor de $15.000 a $18.000 MXN al mes, y zonas de la CDMX como Coyoacán cerca de los $14.400. Son cifras que se mueven mes a mes según las vacantes publicadas.
Lo que sí cambia mucho es la comisión en pesos, porque sigue al precio de las propiedades. Vender en colonias caras de CDMX, en San Pedro Garza García o en Zapopan deja comisiones bastante más altas que vender el mismo tipo de casa en una ciudad media. Los destinos turísticos como Cancún, Tulum, Puerto Vallarta o Los Cabos tienen su propio juego: compradores extranjeros, operaciones a veces en dólares y más competencia entre agentes. La contracara de las plazas caras es que hay más asesores peleando por los mismos clientes.
Con las mismas comisiones en el mercado, la diferencia entre un asesor que vive bien y uno que abandona a los seis meses suele estar en cuatro cosas:
En una inmobiliaria cedes una parte importante de cada comisión, pero recibes prospectos, marca, capacitación y, a veces, un fijo que te sostiene mientras aprendes. Como independiente te quedas con todo, pero también cargas con todo: captar propiedades, pagar publicidad, atender WhatsApp a deshoras y llevar tus números. Muchos asesores empiezan en una agencia y se independizan cuando ya tienen cartera y referidos. Si estás en ese punto, revisa qué herramientas necesitas en nuestra guía de CRM para agente inmobiliario independiente.
Un último cálculo que pocos hacen: si una venta promedio te deja $80.000 o $100.000 MXN, perder un solo prospecto bueno al mes porque no contestaste a tiempo te cuesta más que cualquier herramienta. Por eso, cuando ya manejas varios leads, vale la pena tener un CRM que no deje mensajes sin respuesta. Opciones como CloserBroker, cuya IA Sofía atiende y precalifica por WhatsApp mientras estás en una visita, o EasyBroker, útil por su bolsa para compartir inventario, cuestan una fracción de una comisión. No te harán ganar más por sí solos, pero sí evitan que se te escape lo que ya habías conseguido.



Las vacantes con sueldo fijo anuncian en promedio alrededor de $13.600 MXN mensuales según Indeed, con un rango aproximado de $7.200 a $25.600. Pero la mayoría de los asesores gana sobre todo por comisión, así que su ingreso real puede ir de cero en los primeros meses a más de $100.000 MXN en meses con varias ventas cerradas.
En una venta, la comisión suele estar entre 3% y 6% del precio, con el 5% como referencia frecuente en las grandes ciudades. En una renta, lo habitual es el equivalente a un mes de renta por un contrato de un año. No hay una tarifa fijada por ley: se negocia y debe quedar por escrito en el contrato.
En una compraventa, normalmente la paga el vendedor con el dinero de la operación; el comprador rara vez paga comisión aparte. En una renta suele cubrirla el propietario, aunque en algunos mercados se reparte con el inquilino. En cualquier caso, debe acordarse antes de iniciar la operación.
Depende del esquema. El asesor suele quedarse aproximadamente con entre 30% y 70% de la comisión: menos si tiene sueldo base o si la agencia le pone los prospectos, y más en franquicias o redes que trabajan solo a comisión. Un agente independiente se queda con el 100%, pero paga todos sus costos.
Cuando un asesor tiene la propiedad y otro trae al comprador, la comisión total no aumenta: se divide entre los dos. Lo más común es 50/50, aunque algunas guías sugieren 60/40 a favor de quien tiene la exclusiva. Después, cada parte reparte su porción con su propia agencia según su acuerdo interno.
Suele tardar varios meses. Una venta pasa por captación, visitas, negociación, crédito, avalúo y firma ante notario, y la comisión se cobra al final. Por eso muchos asesores nuevos empiezan con rentas, que se cierran más rápido, o eligen una inmobiliaria con apoyo económico fijo durante los primeros meses.